Domingo. Ruta por el Barranco del río Dulce
GRANDES ESPACIOS:
En el fondo de la garganta del río Dulce, cien metros por debajo del páramo que la rodea, hay un bosque de ribera de sauces, álamos y fresnos que en otoño ofrece un espectáculo inigualable. En zonas húmedas pero alejadas del cauce prosperan además grandes nogales y una rareza botánica en estas latitudes, el arce de Montpelier, cuyos tonos anaranjados y rojizos dan una nota de color aún más intensa. Los quejigales, con ocres que a veces se confunden con los paredones rocosos, ocupan los escarpes donde hay suelo suficiente para agarrarse. A veces se mezclan con encinas en las solanas y con enebros y sabinas en las partes más altas, que aportan sus propios tonos verdes.
El contrapunto de civilización lo pone el pequeño pueblo de Pelegrina, colgado literalmente de los farallones de la hoz, que con su sencillez completa una escena encantadora. Su castillo parece nacer de la propia roca y se eleva sobre el recodo del cerrado meandro en el que se sitúa.
Todo el recorrido que se describe a continuación está dentro del Parque Natural del Barranco del Río Dulce, declarado en 2003.
Itinerario
La excursión comienza en el pueblo de Pelegrina. Un pequeño aparcamiento, antes de llegar al pueblo, es la única opción para dejar el coche. Se entra en el barranco del río Dulce bajando por una pista pavimentada ancha que se convierte en camino carretero y atraviesa pequeñas huertas y campos de frutales. En este primer tramo el recorrido coincide con el GR-10, como recuerda un gran cartel informativo al entrar en la garganta.
Poco más adelante, al acercarnos al río, nos reciben grandes alamedas y un grupo de enormes nogales. A los 15 minutos de marcha, un puente de madera nos permite cambiar de orilla, siempre siguiendo las marcas blancas y rojas del GR. En la otra orilla nos espera una senda bien marcada que acompaña al río.
Algo más adelante aparece una bifurcación. Tomamos el ramal de la derecha, siempre guiados por las señales del GR, que ahora coincide con una de las sendas de la Hoz del río Dulce, marcada con pintura azul.
Al separarnos del cauce vamos ganando altura cada vez con más decisión. Avanzamos entre quejigos y algún espino, con vistas sobre el cañón desde una perspectiva completamente distinta. A nuestra espalda queda el bosque de ribera serpenteante con sus colores vivos y cálidos, y tras un zigzag llegamos a lo alto del acantilado. En una pequeña majada, con varias cuadras y alguna construcción mayor, dejamos el GR-10 y seguimos por el sendero señalizado con estacas pintadas de azul. Este recorre el borde del acantilado y pasa por varios miradores, cada uno más interesante que el anterior.
Desde uno de estos miradores se ve el arroyo Gollorio, afluente del río Dulce que forma una cascada espectacular cuando lleva suficiente caudal. El arroyo cae al vacío desde más de cincuenta metros de altura hasta el fondo de un pozo que se pierde entre la vegetación.
Siguiendo el sendero, cruzamos el Gollorio unos metros por encima del salto (unas piedras colocadas en el cauce a modo de puente ayudan cuando baja crecido) y continuamos por el mismo borde del acantilado. En una nueva bifurcación tomamos el ramal de la izquierda, que baja bruscamente hacia el fondo del barranco, donde volvemos a encontrar el arroyo Gollorio, ya muy cerca de su confluencia con el río Dulce.
Aquí el sendero se bifurca de nuevo y hay dos opciones para continuar: ambos ramales bajan por orillas opuestas del Dulce y están señalizados con estacas, uno pintado de naranja y otro de azul y amarillo.
Camino naranja. Sale a la derecha y cruza otra vez el río Dulce por una especie de puente de grandes bloques de piedra, que en las crecidas fuertes puede quedar sumergido. Sigue por el bosque de ribera y, tras un estrechamiento provocado por el sotobosque denso, sale a una pista cómoda justo donde está la caseta en la que Félix Rodríguez de la Fuente y su equipo guardaban el material de grabación para sus películas. La pista vuelve directamente a Pelegrina, pasando por el puente donde antes la dejamos.
Camino azul y amarillo. Baja por la margen izquierda del río, sin cruzar el puente de piedras. Pasa por rincones maravillosos dentro de un bosque de galería precioso hasta llegar al primer puente, que da paso a la otra orilla y a la pista de regreso a Pelegrina, la misma por la que bajamos al fondo del barranco.
Lo mejor es recorrer los dos senderos: cada uno tiene rincones preciosos, con bosques y vistas distintas sobre el roquedo, y las distancias lo permiten.
De vuelta en Pelegrina, es obligado pasear por sus calles y subir al castillo, desde donde hay de nuevo vistas preciosas sobre el cañón.
Ficha técnica
- Comienzo: pueblo de Pelegrina
- Tipo: circular
- Longitud: 8 km (recorriendo todos los ramales)
- Desnivel: +250 m
- Mapa: hoja 461-4 del IGN 1:25.000
- Observaciones: en Pelegrina está el Centro de Información del Parque Natural del Barranco del Río Dulce
- Track: https://loc.wiki/t/295158010?wa=sc
RUTA DESCRITA EN https://sendasdeviaje.com/barranco-rio-dulce-ruta/
Domingo tarde. Sigüenza
Lunes. Ruta por el embalse de Jadraque
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/palmaces-de-jadraque-82628308

